Test de sangre y orina para detectar trastornos del espectro del autismo

Un equipo de científicos de la Universidad de Warwick ha desarrollado un nuevo test de sangre y orina que permitiría realizar una detección temprana de los trastornos del espectro del autismo (TEA), lo que significa que quienes lo tienen, podrían recibir un tratamiento apropiado mucho antes.

Los TEA son trastornos del desarrollo que afectan principalmente a la interacción social y pueden incluir un amplio espectro de problemas de conducta. Estos incluyen trastornos del habla, comportamiento repetitivo y/o compulsivo, hiperactividad, ansiedad y dificultad para adaptarse a nuevos entornos, algunos con o sin deterioro cognitivo. Dado que hay una amplia gama de síntomas de TEA, el diagnóstico puede ser difícil e incierto, particularmente en las primeras etapas de desarrollo.

El estudio, publicado en Molecular Autism, destaca una relación entre los TEA y el daño a las proteínas en el plasma sanguíneo por oxidación y glicación, procesos en los que las especies reactivas del oxígeno (ROS) y las moléculas de azúcar, modifican las proteínas de manera espontánea. El equipo, liderado por Naila Rabbani, afirma que se trata de la prueba más confiable hasta la fecha. “Nuestro descubrimiento –señala Rabbani en un comunicado– podría conducir a un diagnóstico e intervención más temprana. Esperamos que las pruebas también revelen nuevos factores que conducen al TEA. Con más pruebas podemos revelar perfiles específicos de plasma y urinarios “huellas dactilares” de compuestos con modificaciones perjudiciales. Esto puede ayudarnos a mejorar el diagnóstico de TEA y señalar el camino a nuevas causas”.

En los casos de TEA se señala que entre un 30 y un 35% está vinculado a causas genéticas y el 65-70% restante se cree que podría estar relacionado con una combinación de factores ambientales, mutaciones múltiples y variantes genéticas raras. Sin embargo, el equipo de investigación también cree que las nuevas pruebas podrían revelar causas que aún se desconocen.

Los próximos pasos serán repetir el estudio con otros grupos de niños para confirmar el buen rendimiento diagnóstico y evaluar si la prueba puede identificar los TEA en etapas muy tempranas e indicar cuan es probable que el TEA se desarrolle hacia trastornos más graves.

  Revista Molecular Autism

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El bilingüismo influye en la flexibilidad cognitiva de niños con autismo

Ser bilingüe puede ayudar a niños con autismo. Según un reciente estudio publicado en Child Development, los menores con este tipo de trastorno a menudo tienen dificultades para cambiar de una tarea a otra, pero si son bilingües pueden hacer que sea un poco más fácil para ellos hacerlo.

“Este es un hallazgo nuevo y sorprendente”, asegura Aparna Nadig, profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación y Trastornos de la Universidad McGill y autor principal del trabajo. “En los últimos 15 años ha habido un debate importante en el campo sobre si hay una ‘ventaja bilingüe’ en términos de funciones ejecutivas. Algunos investigadores han argumentado convincentemente que vivir como una persona bilingüe y tener que cambiar de idioma inconscientemente para responder a el contexto lingüístico en el que se desarrolla la comunicación aumenta la flexibilidad cognitiva, pero nadie ha publicado investigaciones que demuestren claramente que esta ventaja también puede extenderse a los niños en el espectro del autismo. Por lo tanto, es muy emocionante descubrir que sí lo hace”.

Los investigadores llegaron a esta conclusión después de comparar cuán fácilmente 40 niños entre las edades de seis y nueve años, con o sin  trastornos del espectro del autismo (TEA), que eran monolingües o bilingües, pudieron cambiar tareas en una prueba generada por un ordenador.

Inicialmente se pidió a los niños que clasificaran un solo objeto que aparecía en la pantalla de una computadora por color (es decir, clasificaron los conejos azules y rojos como rojos o azules) y luego se les pidió que cambiaran y clasificaran los mismos objetos por su forma (es decir, conejos azules y barcos rojos por forma, independientemente de su color).
Los investigadores encontraron que los niños bilingües con TEA tenían un rendimiento significativamente mejor cuando se trataba de la parte más compleja de la prueba de cambio de tareas en relación con los niños con TEA que eran únicos. Es un hallazgo que tiene implicaciones potencialmente de gran alcance para las familias de niños con TEA.
“Es fundamental tener más pruebas sólidas para que las familias utilicen al tomar decisiones importantes sobre educación y crianza de los hijos, ya que a menudo se les advierte que exponer a un niño con TEA a más de un idioma empeorará las dificultades del lenguaje”, dice Ana Maria Gonzalez-Barrero, el primer autor del artículo, y un reciente graduado de McGill PhD.
“Pero hay un número cada vez mayor de familias con niños con TEA para quienes el uso de dos o más idiomas es una práctica común y valiosa y, como sabemos, en sociedades bilingües como la nuestra en Montreal, hablar un solo idioma puede ser un obstáculo significativo”. En la edad adulta para oportunidades laborales, educativas y comunitarias.
A pesar del pequeño tamaño de la muestra, los investigadores creen que la “ventaja bilingüe” que vieron en los niños con TEA tiene implicaciones altamente significativas y debe estudiarse más a fondo. Planean seguir a los niños con TEA que evaluaron en este estudio durante los siguientes tres y cinco años para ver cómo se desarrollan. Los investigadores quieren ver si la ventaja bilingüe que observaron en el laboratorio también se puede observar en la vida diaria a medida que los niños envejecen.

Revista Child Development

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