¿Qué es el autismo?

Por otra parte, muchas personas con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA) tienen hipersensibilidad a los estímulos sensoriales como sonidos fuertes, luces parpadeantes, o un determinado tipo de contacto físico. Esto les produce un alto nivel de estrés que puede resultar incomprensible para quienes les rodean si no son capaces de detectar el origen.

 

Es importante recordar que se denomina Espectro porque existe una gran diversidad en la manifestación de los síntomas. No todos las personas desarrollan las mismas tendencias ni lo hacen con la misma intensidad. Es por ello que hay diferentes grados de autismo en función de las manifestaciones producidas en estas tres áreas.

 

Por otra parte, también hay que tener en cuenta que un alto porcentaje de personas con TEA presentan asociada alguna discapacidad intelectual, por lo que las características y la evolución de cada una de ellas ha de ser contemplada de una manera individualizada, siendo de gran importancia el apoyo y seguimiento desde etapas tempranas de la vida, el apoyo de personal especializado y la buena comunicación entre el profesionales y familia.

 

Los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA) no son considerados una enfermedad. Las personas con TEA pueden tener una salud inmejorable, pero seguir presentando conductas específicas e identificables con su Trastorno.

 

Aunque la diferencia entre enfermedad y trastorno pueda resultar difusa, no por ello carece de importancia. Parte del proceso de integración de las personas con TEA pasa por aceptar no solo sus dificultades implícitas, sino que son así y que sus características forman parte de la diversidad humana en la que la totalidad participa de uno u otro modo.

  • Un mundo estructurado y predectible, donde sea posible anticipar lo que va a suceder.
  • Recibir señales claras y gestos evidentes que les muestren el sentido de lo que se les solicita.
  • Que se les proporcione a su conducta consecuencias claras.
  • Evitar, sobre todo al principio, ambientes bulliciosos y caóticos, excesivamente complejos e hiperestimulantes.
  • Ser guiadas y atraídas con suavidad para establecer interacciones.
  • Que sus capacidades sean evaluadas objetivamente.
  • Que se les proporcionen medios para comunicarse.
  • Diversidad de actividades.
  • Que se tengan en cuenta sus motivaciones espontáneas.
  • Sustituir las conductas disfuncionales por otras funcionales.
  • Que se establezcan los límites de forma clara y estable.
  • Experiencias de aprendizajes sin errores.
  • Que se les proporcionen referencias viso-espaciales en sus actividades.
  • Que se les trate de acuerdo a su edad.
  • Honestidad, transparencia y autenticidad.
  • Capacidad de trabajo.
  • Nivel de concentración y rendimiento.
  • Memoria a largo plazo.
  • Capacidad viso espacial.
  • Meticulosidad y perfeccionismo.
  • Destreza manipulativa.
  • Competencias en tareas repetitivas y mecánicas.
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