Este año, la celebración de Halloween en el Centro Infanta Leonor volvió a llenar de color, humor y complicidad cada rincón del Centro. El patio se convirtió en un escenario festivo donde personas usuarias y profesionales compartieron una jornada repleta de disfraces, música, risas y momentos de auténtica conexión.
Entre gorros de bruja, pelucas imposibles, gafas extravagantes y globos decorados, la creatividad fue la protagonista. El equipo de ocio preparó distintas actividades al aire libre que fomentaron la participación, la expresión y el disfrute de todos y todas. Cada disfraz contaba una historia y, sobre todo, reflejaba el espíritu de equipo y la alegría que caracteriza a la comunidad del Centro.
Más allá de la diversión, esta fiesta fue también una oportunidad para reforzar la convivencia, la inclusión y la expresión individual de las personas con autismo. Una jornada para disfrutar sin prisas, compartir miradas cómplices y recordar que las celebraciones, cuando se viven con autenticidad, se convierten en experiencias de bienestar emocional compartido.
Desde el Centro Infanta Leonor queremos agradecer a todas las personas que hicieron posible esta jornada: profesionales y muy especialmente, a las personas usuarias, por su entusiasmo y su forma única de llenar de vida cada actividad.
Halloween 2025 nos deja una lección clara: la magia no está en los disfraces, sino en la alegría de vivir juntos cada momento.




